La Política Exterior del Perú, por las características del país como una sociedad en desarrollo con amplios niveles de pobreza, pero también con amplias posibilidades competitivas para la exportación, tiene que ser esencialmente económica.
La Diplomacia Económica es una opción seria para vincular la Política Exterior a las empresas. Está concebida para promover las exportaciones, las inversiones y el turismo.